“Dar menos que una orden y más que un consejo”, esa fue la recomendación que según Andrés Allamand le habría soplado a Sebastián Piñera el primer ministro español José Luis Rodríguez Zapatero cuando, en su condición de candidato, lo visitó durante la campaña.
La máxima viene al caso, cuando, a casi dos meses de asumido, las críticas al hoy flamante e hiperactivo presidente apuntan a su tendencia a mandar y a manejar a los miembros de su gabinete como si se tratará de los gerentes de una de sus empresas. “Los ministros quieren rienda”, sentencia el senador Allamand, pero no hace mayores críticas, sino que, varonil y entusiasta, reconoce con franqueza los talentos y capacidades de su amigo y muchas veces rival político Sebastián Piñera.
El senador RN, enfundado en una parka roja, y su coautora y pareja, la abogada y ex diputada UDI Marcela Cubillos, esta mañana fueron los protagonistas de un concurrido desayuno con periodistas y analistas políticos en el lujoso Hotel Ritz.
¿Motivo?
El esperado lanzamiento de “La estrella y el arcoiris”, el libro escrito por ambos en tiempo récord y publicado por Aguilar, que tiene como bajada la frase: “Cómo, después de 20 años, fue derrotada la Concertación”.
El bien pensado marketing del texto centrado en la epopeya del triunfo de la derecha, con “filtraciones” abridoras de apetito en el sentido de que sería un descarnado análisis de la personalidad avasalladora del presidente, o que habría revelaciones sobre el rol jugado por la familia en la campaña, o sobre discrepancias entre los miembros del comando o juicios críticos respecto de los conflictos de intereses del mandatario, culminó con la entrega del libro a unos treinta periodistas que ciertamente no lo habían leído. Y que en la medida que lo hojeaban hacían preguntas… y pelaban (esa es una impronta de nuestro gremio). “Está re fome”, “No cuenta nada nuevo”, “Se tienen fe estos dos”, “Tiene un tono súper académico; está bueno para las bibliotecas”.
Efectivamente, la pareja se tiene fe y en el desayuno comentó con entusiasmo pasajes cruciales de una campaña histórica, ya que permitió la alternancia y culminó con “el desalojo” de la Concertación de La Moneda. Por eso mismo el libro está dedicado a “todos los que durante veinte años lucharon por derrotar democráticamente a la Concertación”. De los 11 capítulos, en una lectura rápida, resaltamos algunos de los episodios que nos resultaron más enjundiosos:
-La dura crítica que hace la pareja a Pablo Halpern, estratega de la campaña de Eduardo Frei, y “el cerebro de la campaña sucia” del candidato de la Concertación. A él se le atribuyen las denuncias de Mónica Madariaga sobre el Banco de Talca y “la utilización mañosa del informe de Transparencia Internacional”. Escriben: “Su manejo de las relaciones humanas al interior del comando fue deplorable; sólo le faltó pelearse con el gato”. Por belicoso, afirman, quedó fuera del comando en la última etapa de la campaña. Se fue a Washington sin despedirse de Frei y “hasta ahora no ha vuelto a abrir la boca”.
Y hay más. Según los autores, “Halpern cometió muchos errores en el diseño estratégico de Frei. No le funcionó el invento de Sebastián Bowen ni tampoco marginar a los partidos de la Concertación”.
Aquí puede que estén llevando agua para su molino. Allamand no cree que se pueda gobernar sin los partidos. Por eso le dio pataleta cuando vio la conformación y su propia exclusión del gabinete. Él sostiene que Bachelet cometió el mismo error en el inicio de su periodo y su primer gabinete duró seis meses. La vida y la popularidad se le dieron, cuando sumo a Pérez Yoma; es decir, recurrió a los pesos pesados de la política tradicional. Recurrió a los partidos.
Halpern, siguiendo con la misma idea, afirmó que “los partidos no debían salir en la foto” y eso lo “descapitalizó internamente en el comando de Frei”.
Cuando le preguntan, cuánto cree que durará el gabinete sin políticos de Piñera dice que no está para esos vaticinios, pero parece claro que está descontando los días.
-Lo crucial que, según ellos, considera Piñera la inclusión del testimonio de Luis Larraín Stieb en la franja. El momento estelar de la misma, dicen los autores, fue “incluir una pareja homosexual”. “’Hoy la gente nos acepta, ahora hace falta que nos respete’, era la frase dicha y escrita por el propio Piñera a lo que Luis Larraín, hijo mayor del director del Instituto Libertad y Desarrollo, le comentaba al oído en el spot y que él repetía en voz alta.
En el desayuno, Allamand insiste en el mérito de Rodrigo Hinzpeter, quien fue el ideólogo del cambio de imagen de la campaña, el uso de la estrella y del arcoiris en lugar de los colores y símbolos que habían utilizado antes y de los cuales era partidario Juan Carlos Délano, “el Choclo”.
-Lo importante que fue la familia del candidato en la campaña, más cuando se instaló la idea de que a Piñera le sobraba cabeza, pero le faltaba corazón. Fue Arturo Fontaine, director del Centro de Estudios Públicos, quien levantó esta polémica que generó dos tesis: hacer que Piñera se “endulzara” a como diera lugar y no desnaturalizarlo, pero afirmalo en “la tremenda familia que tiene”.
Eso se hizo. Y Allamand y Cubillos sólo tienen loas para Cecilia Morel, Magdalena hija, Magdalena hermana (“La Pichita es heroica”, dice el senador), los hijos varones…
-La “cariñocracia” no existe. Allamand y Cubillos sostienen que la tremenda popularidad de la ex presidenta Bachelet no se explica ni en su carisma ni en su simpatía ni en su condición de mujer. “Su popularidad arranca en noviembre de 2008, cuando sus políticas públicas empiezan a rendir frutos”. No sirve ser dije, amable y cariñosa, insisten, importa tomar medidas y hacer obras que tengan sentido para la gente. Esto, sin embargo, no significa que el de Bachelet haya sido un buen gobierno, aclara Allamand. Pero sí significa que Piñera podría hacerlo bien, pese a que no es precisamente el rey de la primavera.



La popularidad de la Bachelet, se debe a algo muy simple: La gente no quiere “crecer”, sino que simplemente quiere estar “tranquila”. Para crecer primero debe haber un “estándar” de protección mínimo que no existe. No se trata de ser más eficientes y eficaces con educación o capacitación para generar más o mejor (el trasnochado concepto de crecimiento sostenible), sino por lo contrario, para tener más tiempo (tranquilidad). “Crecer” esta asociado a la empresa, “tranquilidad” esta asociado a la gente.
Simple: Suponiendo que se pagara bien para vivir, la gente querría trabajar “bien” para tener más tiempo, no para que le dieran mas pega.
La popularidad de la Bachelet, se debe a algo muy simple: La gente no quiere “crecer”, sino que simplemente quiere estar “tranquila”. Para crecer primero debe haber un “estándar” de protección mínimo que no existe. No se trata de ser más eficientes y eficaces con educación o capacitación para generar más o mejor (el trasnochado concepto de crecimiento sostenible), sino por lo contrario, para tener más tiempo (tranquilidad). “Crecer” esta asociado a la empresa, “tranquilidad” esta asociado a la gente.
Simple: Suponiendo que se pagara bien para vivir, la gente querría trabajar “bien” para tener más tiempo, no para que le dieran mas pega.
y .. bueno como todos nos esperábamos, un libro predecible hasta decir basta y que solo intenta inflar aun más la hegemonía del discurso derechista en chile, bajo el monopolio industrial y corporativo de la plutocracia criolla. Sin más que decir prefiero nuevamente leer algo más interesante, ya que tampoco esta obras y aun si es que lo fuera, no se merece dedicarle más que el tiempo en donde uno pueda sacar lo más característico y que aun así sigue siendo muy predecible.
La estrella al final del arco iris, es en realidad un pozo de oro, al que sólo los duendes saben llegar.
“Dar menos que una orden y mas que un consejo” justamente permite que un gabinete en apariencia formal funcione como empresa en la practica concreta (lo inadvertido), ya que a la opinión publica la mueven los voladeros de luces y los políticos son maestros en esas artes. Permite en resumen un control políticamente correcto, una operación sostenida en un “supuesto precario”. La “concertación” es una transición de 20 años entre el modelo neoliberal impuesto y el modelo neoliberal elegido democráticamente. ¿La oposición (derecha entonces) derrota democráticamente a la concertación? ¿Buen chiste no?
No existe alternancia, sólo alternados. La izquierda y derecha unida jamás serán vencidas dijo Parra. Los partidos son formas de lo mismo, defienden quizás un “¿cómo?”, pero orientado al mismo “¿para qué?”. Walden Bello es claro en su libro desglobalización. En el modelo neoliberal alguien pobre “desaloja” para superar su pobreza, pero alguien rico no desaloja por “iniciativa” privada. Esa idea de ver “nobleza” en el empresariado es ingenua, toda “iniciativa” privada hacia lo público es porque implica un beneficio estatal y publico. Los Rockefeller o Guggenheim se enriquecen en lugares remotos del mundo, haciendo luego “obra” en donde están las cámaras.
La popularidad de la Bachelet, se debe a algo muy simple: La gente no quiere “crecer”, sino que simplemente quiere estar “tranquila”. Para crecer primero debe haber un “estándar” de protección mínimo que no existe. No se trata de ser más eficientes y eficaces con educación o capacitación para generar más o mejor (el trasnochado concepto de crecimiento sostenible), sino por lo contrario, para tener más tiempo (tranquilidad). “Crecer” esta asociado a la empresa, “tranquilidad” esta asociado a la gente. Suena mejor por lo tanto una “cariñocracia” a una “plutocracia”.
Simple: Suponiendo que se pagara bien para vivir, la gente querría trabajar “bien” para tener más tiempo, no para que le dieran mas pega.
Si esto refleja la belleza de ella y la inteligencia de el, quien a su edad aun busca su destino, esta caro hasta para piratearlo.
El, senador designado pues corrio solo y ella compro su diputacion gastando miles de millones que nunca quiso confesar de donde salieron. Pero sabemos, salieron de “sus amigos” como dijo una vez sin identificarlos. Todo gratis?
Total, son tal para cual, solo respaldados por sus fortunas pero cero aporte al pais…como el nuevo propietario y patron del fundo….
Un patron que solo sabe mentir, trabajar al borde de lo legal (informacion provilegiada, Banco Talca, etc) sin cumplir sus promesas (ventas de acciones, “no habra premios de consuelo a los que perdieron elecciones, etc..)
Ya los conocemos…