Es una mezcla de manual de autoayuda con guía de turismo, reportaje periodístico y novela de amor, que pese a la mezcla de estilos, funciona maravillosamente. Con el agregado de que es un historia real y que fue llevada al cine con Julia Roberts como protagonista y Javier Bardem en el rol del mino brasileño que viene a ser la guinda romántica de la torta.
Yo no he visto la película, pero sé de varias mujeres que después de verla decidieron comprar “Come, reza, ama”, el libro de la estadounidense Elizabeth Gilbert. Es un efecto virtuoso ese, que en mi caso opera al revés: ando detrás del DVD, para disfrutarlo a tope porque la búsqueda del equilibrio espiritual y sensual que emprende Elizabeth es inspiradora y muy femenina.
La cosa es simple: Elizabeth es una gringa treintona, exitosa en lo profesional que viene saliendo de un divorcio atroz, después de un matrimonio sin hijos, y que para peor se ha enredado en un pololeo intenso y medio tóxico. En medio de este panorama es que resuelve tomarse un año sabático, el que divide en tres tercios: el primero lo pasa en Italia, donde se dedica a aprender lo que ella considera el idioma más lindo del mundo, el italiano; el segundo se recluirá en un ashram o retiro espiritual en un pueblo en la India; y el tercero lo pasará en Bali, enseñándole inglés a un curandero que compartirá con ella técnicas de meditación balinesas.
En Italia, Lizz come y de paso engorda 14 kilos. Pese a este voluminoso detalle, hace amigos, aprende italiano y comparte magníficos datos gastronómicos, lingüísticos y turísticos.
En India, Lizz reza. En el ashram la vemos sufriendo por alcanzar el sosiego que le permita meditar y conectarse con Dios. No se equivoquen: si bien se trata de temas profundos, Lizz tiene humor y honestidad por montones, lo que acerca el relato y lo vuelve profundamente humano. En este etapa pierde los 14 kilos consecuencia de las pizzas, los calzonne y los rissotos, deja de tomar pastillas para dormir y limpia pisos como la Cenicienta.
En Indonesia, Lizz ama. Aquí entra en escena Bardem o Felipe, el brasileño cincuentón de esta historia que aquí se pone romántica. También se enriquece con otros dos personajes fascinantes: Ketut Liyer, el curandero desdentado y de edad incierta (entre 65 y 103 años podría tener) y Wayan, la curandera joven, divorciada y mamá de Tutti, una niña de 7 años, que se convierte en la gran amiga de Lizz.
Ahí, en el tercer tercio, se cierra el libro y se completa el título de “Come, Reza, Ama”, la experiencia de una gringa con la que una (a mí me pasó así) uno sabe que llegar a ser muy buena amiga.
Quienes dejen aquí sus comentarios, estarán concursando del sorteo de un ejemplar del libro de Elizabeth Gilbert. Y aquí les pego el trailer. Está en inglés, pero se entiende de más.

Periodista y directora del portal Terra. Ha publicado casi una decena de libros, varios de ellos súperventas (“El evento”, “Cómo sobrevivir en Chile después de los 30”, “El chileno de maleta”, entre otros) y escritos en coautoría con su amiga Totó Romero. Desprejuiciada, sin poses intelectuales, en este blog busca estimular la lectura y no le hace asco a nada, ni a los bestsellers, ni a la autoayuda ni a la novela rosa. Lo importante es leer; esa es su máxima.